niño jugando con ipad

¿Estamos preparados para conectar con la generación Alfa?

Baby Boomers, generación X, Millenials y/o generación Z son algunas de las etiquetas utilizadas para referirnos a los tipos de generaciones digitales que conviven hoy en día y traen de cabeza a las marcas y organizaciones. La mayoría de las designaciones parten de fechas concretas, innovaciones tecnológicas o hábitos de consumo, pero lo cierto es que la vertiginosa evolución tecnológica ha propiciado que se formen perfiles más o menos homogéneos ligados directa o indirectamente al impacto de la tecnología en los individuos.

Si en estos momentos las marcas estudian el comportamiento de la llamada generación Z para trazar estrategias exitosas e impactarla, ahora se les suma trabajo con la generación Alfa.

Y atentos, porque a diferencia de las generaciones digitales anteriores, los Alfa son los primeros completamente nacidos y criados en el siglo XXI. Se trata de una generación que nace entre el 2010 y 2025, los hijos/as de los archiconocidos Millenials. Y aunque también se la conoce como ‘Generación touch’, ‘it-baby-it’ o ‘post-centennial’, fue bautizada como ‘Alfa’, empezando con la primera letra del abecedario griego, para dar continuidad al nombre científico una vez que ya se acabó el latino con la ‘Z’.

Para llegar a entender las motivaciones y los retos ligados a esta nueva generación, es necesario hacer un pequeño repaso a sus predecesoras más cercanas:

Generación X

Este término se usa normalmente para hacer referencia a las personas nacidas tras la generación del baby boom, de 1960 a 1975. Al encontrarse a medio camino entre los Baby Boomers y los Millenials, comparten características con ambas generaciones.

“En entornos de trabajo, siguen utilizando el teléfono y email; en el entorno familiar, utilizan aplicaciones como Whatsapp o Facebook Messenger; y para relacionarse con las marcas, son tradicionales y recurren al teléfono y a los emails”, explica un estudio del ICEMD. Cabe destacar que aunque este grupo esté abierto a las innovaciones digitales y tecnológicas, sigue prefiriendo la interacción con personas antes que con máquinas.

Generación Y (o Millenials)

Entre 1980 y 2000 nació un grupo de individuos que años más tarde llevaría de cabeza a profesionales de la comunicación, sociólogos y marcas. ¿Quién no ha oído hablar de los Millenials?

Se les conoce por estar muy comprometidos socialmente y esperar lo mismo de las marcas, ser desapegados a los modelos tradicionales de política, buscar la hiperpersonalización, estar marcados por los cambios bruscos, y trabajar en lo que les apasiona, aunque suponga mayor inestabilidad económica. Los Millennials son consumistas por naturaleza, ya que han vivido desde pequeños la bonanza económica. También se dice que son los impulsores de la economía colaborativa o bajo demanda.

Generación Z (o Centennials)

Los también llamados Gen-Zers nacieron entre 2000 y 2010, y algunos estudios consideran que tienen una capacidad de atención de unos 8 segundos. El móvil es el centro de su comunicación e información y resultan realmente influenciables por sus ídolos en lo que respecta a hábitos de consumo o ideología.

La mayoría son los hijos de la generación X. Al estar hiperconectados e hiperinformados sobre la actualidad, se considera que tienen una idea menos idealista del mundo, a diferencia de los Millenials. Usan diferentes plataformas para diferentes actividades, y aunque compran online, también les gusta ir a tienda física, por lo que la omnicanalidad es una característica fundamental que las marcas deben cumplir si quieren llegar a esta generación. También están muy comprometidos con causas como el cambio climático, aspecto que afecta a su forma de consumir y percibir a las marcas.

Generación Alfa

Y tras la generación del 2.000 llegan pisando fuerte los Alfas, quienes ya están cambiando los paradigmas de información, comunicación y consumo con su adicción a la novedad y la instantaneidad. Según el demógrafo y futurólogo australiano, Mark McCrindle, serán la generación más transformativa, ya que están completamente familiarizados con todo lo que pasa en Internet, con el uso de teléfonos inteligentes y con otros dispositivos electrónicos.

Una de las características principales de esta generación, que seguro quitará el sueño a los responsables de marketing, es que son neómanos, es decir, adictos a la novedad. Lo quieren todo y lo quieren ya. Al tener muchas fuentes y medios de información a su alcance, saben lo que quieren y tienen la capacidad de crear tendencias.

Son más emprendedores y autosuficientes que generaciones anteriores, incluso disponen de más capacidad de adaptación, debido a los beneficios implícitos a la hora de pensar y ejecutar tareas en el entorno tecnológico. Otras de las características que se les asocia son la tendencia a ser materialistas, a no preocuparse por la privacidad, a tener mayor competencia en el mercado laboral, a utilizar la voz como vehículo de comunicación fundamental, y a tener menos contacto humano.

Se trata de la primera generación con verdadera influencia y poder de decisión sobre las compras de productos de tecnología que realizan sus padres. El reto para los responsables de marketing es conseguir su confianza y crear una conexión emocional con ellos. ¿Será el cliente más influyente de la historia?