Cómo escribir un artículo de blog

Paula Vidal
Paula Vidal
· 9 min de lectura

Escribir un artículo para un blog tiene sus propias normas, que se alejan de la redacción periodística tradicional. Por supuesto, la calidad del contenido y la redacción impecable son dos requisitos imprescindibles, como en todo texto escrito.

Sin embargo, cuando escribes para una web también tienes que tener en cuenta el SEO, la legibilidad y la experiencia de usuario. A muchos redactores les cuesta hacer el cambio de chip y adaptar su modus operandi a este escenario.

Tanto si eres nuevo en el mundo del copywriting y no sabes cómo empezar a crear contenidos para tu marca, cliente o blog, como si tienes experiencia en la escritura convencional y quieres adaptarte al terreno digital, este artículo es para ti.

¿Por dónde empiezo?

Supongo que tienes claro que el proceso de escribir un artículo empieza mucho antes de que abras el documento de Word y teclees la primera palabra. Gran parte del trabajo es previo a la redacción del texto.

Podemos dividir en 3 bloques la labor de publicar un artículo en un blog, todos ellos igual de importantes:

  • La documentación. Nos referimos a la planificación editorial previa, la investigación para el artículo y la organización del esquema o guion que seguiremos cuando nos pongamos a escribir.
  • La redacción. El proceso de redacción del artículo requiere de inspiración y originalidad, pero también de técnica.
  • La revisión. No debemos descuidar la posterior corrección, revisión y publicación del texto si queremos ofrecer al lector un contenido de calidad.

Vayamos por partes. A continuación, te detallo los aspectos más importantes de cada bloque.

Antes de escribir un artículo: la documentación

Como apuntaba, los pasos previos a la redacción del artículo son tan importantes como el proceso de escritura en sí. Un planteamiento inadecuado, una mala idea o una labor de investigación escasa se traducirán en un artículo pobre o incluso erróneo.

Estos son los primeros pasos a seguir:

1. Planifica los contenidos que quieres publicar

Lo más probable es que el artículo que vas a escribir no sea una tarea suelta, sino que forme parte de un conjunto (un blog o página web con otros artículos y contenidos diversos). Cada cierto tiempo debemos realizar un plan editorial, es decir, pensar cuáles son los contenidos que vamos a publicar próximamente y de qué manera se complementan entre sí.

En este proceso de búsqueda de temáticas relevantes para artículos, la estrategia SEO será tu gran aliada. Recuerda que por muy bien que escribas y por muy interesantes que sean tus artículos, nadie llegará a ellos si tu página no está bien posicionada. Por eso, compartimos contigo en otro artículo nuestro método de búsqueda y elección de palabras clave para la redacción de tus artículos.

Una recomendación: es importante tener en cuenta el SEO, pero sin llegar a la obsesión. Tu artículo debe tener sentido; no escribas sobre la temática de moda si no aporta nada a tu marca. Usa las estrategias de posicionamiento con inteligencia y sensatez. El SEO es una herramienta más que los redactores debemos aprovechar a nuestro favor, pero sin que con ello se vean afectados la calidad y el valor de nuestro contenido; al contrario.

2. Elige el tema concreto de tu artículo (atención a la palabra “concreto”)

¿De qué tratará? Es importante ser precisos en nuestro planteamiento, para no acabar hablando de todo y de nada a la vez.

Por supuesto, la temática debe ser relevante para el público al que te diriges: es importante que tu artículo encaje bien en la línea editorial del blog.

3. Ahora sí, documéntate

No aportarás contenido de valor si no conoces en profundidad el tema sobre el que escribes. Así pues, tendrás que convertirte en un verdadero experto sobre el área que vas a tratar. Aunque pienses que ya sabes mucho del tema, siempre puedes buscar más fuentes y enlaces que refuercen y respalden tus ideas y que den credibilidad al artículo.

4. Confecciona un pequeño esquema o briefing sobre los puntos que vas a tratar

La organización, como siempre, es clave. ¿Cómo estructurarás tu artículo? ¿Cuántas palabras tendrá aproximadamente? No hace falta tenerlo absolutamente todo pautado, pero una primera idea o briefing sobre los apartados de tu artículo y sobre las palabras clave que quieres incluir te ayudará a, posteriormente, equilibrar bien el texto y ceñirte a la temática elegida.

Cómo sobrevivir a la escritura del artículo: la redacción

Mi consejo principal a la hora de ponernos manos al teclado: déjate llevar. La primera frase es la que más cuesta. A menudo nos parece imposible que vayamos a ser capaces de sacar algo, lo que sea. ¿Cómo lograremos convertir nuestras ideas dispersas es un texto bien organizado, con sentido, interesante y atractivo?

Como decía, empezar es lo más difícil. Por algo tantos escritores padecen el temido síndrome de la página en blanco. Y, a menudo, este síndrome va acompañado de su primo hermano, el síndrome del impostor.

¿Te has bloqueado? Ningún problema. Escribe lo primero que se te pase por la cabeza. De verdad, tal cual, aunque te parezca malo, aunque no le veas el sentido. A partir de ahí, las ideas comenzarán a fluir y cada vez será más fácil.

No importa si tu primer borrador se asemeja a la escritura automática de los surrealistas y dadaístas. Más adelante ya tendrás tiempo de reformular y reordenar el contenido.

Cuando lo hagas, ten en cuenta que la redacción web difiere en algunos puntos de la analógica, por lo que en tu artículo no deberían faltar:

  • Títulos atractivos que vertebren los diferentes apartados del artículo (y que, de paso, incluyan palabras clave que nos ayuden con el posicionamiento web).
  • Negritas y bullets o puntos que destaquen los mensajes más importantes para facilitar la legibilidad del texto.
  • Párrafos cortos, que también aumentarán la legibilidad del artículo (ten en cuenta que leer desde una pantalla siempre nos cansa más).
  • Oraciones sencillas, sin complicar el texto con subordinadas rocambolescas que el lector deba analizar sintácticamente hasta escarbar su significado. Ni estamos en el siglo XVII ni eres Góngora, así que no hace falta caer en barroquismos ni hipérbatos.

Importante: nada de plagiar. No copies literalmente el contenido de otros blogs. Sé original y trata de aportar contenido de valor, de distinguirte. Seguro que no soy la única que está harta de ver siempre las mismas frases y párrafos enteros copiados artículo tras artículo (incluso con las mismas faltas de ortografía) cuando busco información sobre una determinada temática. Démosle al lector algo distinto, aportemos más que nuestros competidores. Para decir lo mismo ya están otros.

Insisto, pues, en la importancia de aportar contenido de valor y en no escribir por escribir. Pocas cosas dan más rabia que artículos larguísimos con titulares clickbait que en realidad no cuentan absolutamente nada y que solo pretenden posicionarse bien. ¡No hagamos perder el tiempo a nuestros lectores!

Al terminar de escribir: revisa, revisa… y vuelve a revisar

¡Cuántas páginas web pecan de este fallo! Parece mentira, pero muy pocas veces leo textos ya publicados que no contengan erratas. Y no hace falta decir que un usuario que detecta un error (o varios) en tu artículo no se va a fiar demasiado de tu criterio.

Así pues, no pienses, cuando acabes de redactarlo, que ya has hecho todo el trabajo. Ahora toca revisar, revisar y revisar. Tendrás que pulir y enriquecer el texto para que no se produzcan repeticiones involuntarias ni haya errores ortotipográficos, gramaticales o de puntuación.

¿Cuándo damos el trabajo de revisión por concluido? Cuando lo releamos y no encontremos ni una sola errata. Si puedes, pídele a un compañero que le eche un vistazo. Seguro que encuentra alguna falta que se te ha pasado por alto o que te propone una mejora. Cuatro ojos ven más que dos, y una visión ajena (y más objetiva) del texto nos será de gran utilidad.

Por supuesto, revisa también tu artículo después de colgarlo en la web. Muchos redactores se olvidan de este último punto, pero siempre se producen errores al publicar contenido, por mucha práctica que tengas. Puede que haya un enlace roto, un título mal puesto o una cursiva por marcar… ¡O incluso una falta que se nos ha escapado! Reléelo todo y no des por concluido el trabajo hasta que aparezca en la página tal como tú lo has visualizado.

No te conformes con la mediocridad, profesionaliza tus contenidos para seguir creciendo

La escritura profesional no es para todos, y pedir ayuda también es de sabios. Parece sencillo, pero dominar todos los componentes que entran en juego a la hora de escribir un artículo no lo es en absoluto. ¡Los redactores lo sabemos bien!

Puede que tengamos un mal día y no nos salgan las palabras con fluidez. O que no encontremos información fiable sobre un determinado tema. O que estemos cansados y nos cueste más de la cuenta revisar un contenido. O, simplemente, que la escritura no se nos dé tan bien como creíamos.

En Blackpool Digital, nos hemos especializado en la creación de contenidos de calidad. Buscamos la excelencia en todos los proyectos, y redactamos todo tipo de contenido para profesionales B2B y B2C de diversos ámbitos: alimentación, bienestar, deporte, logística, transporte, tecnología, finanzas, informática… No hay temas que se nos resistan, y nos convertimos en expertos en todas las áreas que abarcamos. Si necesitas que te echen una mano con los contenidos y la estrategia de tu marca, somos tu agencia de marketing digital. ¡Contáctanos!

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